Summary
Opponents of state bans on medical transition for minors warned the bans would lead to more teen suicides. Researchers at Do No Harm, a group that campaigns against these treatments, tested this using US death records for 2018–2024. They compared suicide rates among all 15–19-year-olds in the 23 ban states with other states, and tracked national monthly rates for 13–17-year-olds. All three methods found changes close to zero, small enough to be chance. The report also criticises studies used to argue that the treatments prevent suicide. The finding is real but limited: it rules out a large rise across all teens in the first one to three years. Trans teens who lost treatment are a tiny share of all teens, so a meaningful rise among them could go unseen, as an economist who repeated the analysis pointed out. It was not checked by outside experts.
Key findings
- El informe usó los registros nacionales de suicidios de EE. UU. de 2018–2024. Las prohibiciones entraron en vigor en 2 estados en 2022, 15 en 2023 y 6 en 2024, lo que da de uno a tres años de datos después de cada prohibición. Las leyes bloqueadas por los tribunales solo se contaron una vez en vigor de verdad.
- El método principal comparó cómo cambiaron las tasas de suicidio de jóvenes de 15 a 19 años en los estados con prohibición con cómo cambiaron en otros estados, teniendo en cuenta las tasas de suicidio de jóvenes de 20 a 24 años, las tendencias nacionales, la tasa habitual de cada estado y los ingresos. Halló un cambio de −0,3 %, que podría deberse fácilmente al azar.
- Un segundo método, diseñado para prohibiciones que empezaron en distintos años, halló un cambio medio de menos del 1 %, sin diferencia con cero.
- Un tercer método siguió las tasas mensuales nacionales de suicidio de jóvenes de 13 a 17 años frente a la proporción de adolescentes que se identifican como trans y viven bajo una prohibición. El efecto estimado se redondeaba a cero.
- El informe mide las muertes por suicidio en todo el grupo de edad. No mide los intentos de suicidio, ni los suicidios entre jóvenes trans o que buscan tratamiento, el grupo al que afectan directamente las prohibiciones.
- El informe también critica estudios usados para respaldar la afirmación de que el tratamiento previene el suicidio. Entre ellos Tordoff y colaboradores 2022, donde el grupo no tratado se redujo de 93 a 7 personas, y un estudio de 2024 del Trevor Project sobre leyes contra las personas trans.
- Los autores admiten que los resultados podrían cambiar con más años de datos y que otros métodos podrían dar respuestas distintas. Publican el código de su análisis.
Abstract
The following study examines the widespread belief that banning so-called gender-affirming care for minors increases suicide rates among gender-dysphoric youth. It finds no evidence that such prohibitions have any such effect. Across three analyses employing three distinct modeling approaches, we find no statistical support for the claim that state bans on gender interventions for minors have led to a spike in suicide rates.
Conclusion
This study finds no evidence that state prohibitions on surgeries, puberty blockers, or cross-sex hormones for minors with gender dysphoria have increased suicide rates. Across three analyses employing three distinct modeling approaches, the results clearly and consistently show no effects. There is no evidence to support the claim that state bans on gender interventions for minors led to a spike in suicide rates. The authors note that the debate is unlikely to be resolved by this analysis, that results could change with additional years of data, and that different modelling techniques could produce different findings, and they publish their STATA code for transparency.